Lamentablemente después de diecisiete años de su incorporación en nuestro país, la conciliación extrajudicial, continúa siendo un "gigante dormido", porque es desaprovechada por millones de peruanos, como una herramienta de desarrollo económico y dinamizador de la economía. El presente articulo muestra la faceta económica y humana de la conciliación y demuestra porque posee un mega valor.
Facilitador de las inversiones, mercado y competitividad
En el siglo XXI, era de la globalización y caracterizado por su alta competitividad, la conciliación brinda enormes oportunidades para el progreso y desarrollo del país, por cuanto genera más mercado, mayores inversiones, multiplicación de las relaciones comerciales a gran escala, dinamizando la economía del país, logrando así reducir así considerablemente la pobreza, asegura a la empresa, la supervivencia en el mercado y el éxito.
El acta de conciliación extrajudicial por acuerdo total, expedida por un Centro de Conciliación autorizado por el Ministerio de Justicia, no tiene el mismo valor de una sentencia judicial en última instancia, porque no posee la calidad de cosa juzgada formal, ni mucho menos material, por cuanto no es inmutable, inmodificable, características propias única y exclusivamente de las sentencias judiciales firmes, lo cual aparentemente parecería una gran desventaja, pues generaría una gran inseguridad jurídica y caos en la sociedad, sin embargo hoy en el mundo moderno sucede todo lo contrario, por cuanto la mutabilidad transforma al sistema conciliatorio peruano en una de las herramientas más potentes, eficientes y eficaces del siglo XXI, que contribuyen al crecimiento económico del país y progreso para todos.
Si la sentencia judicial con autoridad de cosa juzgada por su característica de inmutabilidad, implica el estancamiento de la economía y por tanto más pobreza, por el contrario, la conciliación, con su rasgo característico fundamental de mutabilidad, significa cambio, más mercado, más relaciones comerciales, incremento del intercambio de bienes y servicios, mayores transacciones comerciales nacionales y extranjeras, incremento del movimiento económico, mayores ingresos económicos para las empresas con respecto a los que prefieren el proceso judicial, genera más confianza, incremento de la competitividad del mercado peruano, por tanto, la conciliación proporciona desarrollo, oportunidades, progreso económico al país y ayuda a reducir considerablemente la pobreza.
Mutabilidad del acta de conciliación
Una de las características más importantes del sistema de conciliación peruano, además de su rapidez y economía en la solución de los conflictos humanos, motivo por el cual el 56% lo prefiere respecto del proceso judicial, radica en su mutabilidad, esto es, la posibilidad de modificar la solución cuantas veces lo requieran las partes, situación que tiene notables consecuencias en diversos aspectos de la vida del país, en lo relacionado con la paz, economía, sociedad, familia, empresa, etc. y sobre todo significa cambio y progreso, rasgo característico que potencia las oportunidades de crecimiento y desarrollo económico y social del país. La conciliación actualmente está contribuyendo enormemente a la dinamización de la economía peruana y a la consolidación del crecimiento económico del Perú en la primera parte del siglo XXI.
La mutabilidad del acta de conciliación extrajudicial peruana, significa cambio, progreso y desarrollo para el país, lo cual resulta harto beneficioso para el mundo moderno de hoy, porque inyecta, dinamismo a la economía y permite que continúe creciendo económicamente en beneficio de todos.
Actualmente en el siglo XXI, por la naturaleza de las relaciones comerciales caracterizadas por la hiperflexibilidad y confianza, se requiere una justicia que proporcione dinamismo a la económica de un país y esto se logra con un sistema conciliatorio mutable y versátil como el sistema conciliatorio peruano y no estacionario como la justicia ordinaria que proporciona el Poder Judicial.
En el Perú, un acta de conciliación extrajudicial por acuerdo total, expedida por un Centro de Conciliación autorizado por el Ministerio de Justicia, es mutable y modificable única y exclusivamente por las propias partes, es decir, el acuerdo alcanzado ante un Centro de Conciliación se puede modificar posteriormente, por otro acuerdo total entre las mismas partes, ante el mismo u otro Centro de Conciliación, cuando nuevamente surja un conflicto.
La mutabilidad hace del acta de conciliación peruana, una herramienta poderosa de última generación, pues no solo disminuye considerablemente la pobreza, facilita el incremento de la competitividad e ingresos económicos de las empresas y le asegura el éxito, sino también la transforma en un super instrumento, más eficaz y eficiente que cualquier otro medio de solución de conflictos, inclusive que el sistema judicial y otros sistemas conciliatorios.
El sistema conciliatorio peruano se caracteriza esencialmente, por ser práctico, flexible y elástico, por cuanto, siendo el acuerdo mutable, variable y transformable, la solución se puede ajustar y variar cuantas veces lo requieran las propias partes, hasta lograr satisfacer plenamente los auténticos intereses y necesidades de ambas partes, además obviamente se consigue ahorro considerable de costos.
Por la naturaleza mutable de la conciliación, únicamente las partes pueden modificar un acuerdo conciliatorio anterior de forma inmediata, sin necesidad de invertir tiempo y dinero considerables en un proceso judicial, por lo que se ahorraran en costos de dos a tres años de proceso judicial, decimos inmediatamente, porque ante el incumplimiento de un acuerdo conciliatorio, las partes pueden acudir a un Centro de Conciliación e iniciar un procedimiento conciliatorio en forma conjunta, identificar los intereses, explorar soluciones, negociar y el mismo día llegar a un acuerdo inteligente que modifique el anterior acuerdo, ahorrándose tiempo, dinero y sobre todo vida.
Realizador de proyectos de vida
La conciliación es un increíble realizador de una amplia gama de derechos humanos, sin embargo la visión superficial y muy difundida la vincula únicamente y exclusivamente al derecho de acceso a la justicia, por lo que comúnmente se le usa como requisito de forma o de fondo de la demanda, sin embargo un análisis más profundo, permite determinar que la conciliación, no solo hace realidad el acceso a la justicia, sino también un gran número de derechos humanos, especialmente la paz, libertad, autodeterminación, proyecto de vida, al trabajo, a la familia, a una vida adecuada etc., En este sentido el conocimiento de la visión profunda, permitiría apreciar sus notables beneficios para el hombre y por tanto su idónea su utilización.
La conciliación al igual que el derecho, tiene como finalidad proteger a la persona humana, por cuanto, es a través de la conciliación, que la persona humana, lograr hacer realidad su gran proyecto de vida, es decir, la conciliación permite a la persona humana ser arquitecto de su propio destino, construirse libremente como persona humana y hacer realidad su más íntimo deseo que ha concebido para sí.
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