A diez años de su instauración en el Perú la conciliación extrajudicial no es vista como un medio de solución de conflictos, sino como un verdadero obstáculo de acceso a la justicia, es lamentable escuchar en ocasiones frases como "ir a la conciliación es perder el tiempo, mejor vamos a juicio" existe una mentalidad que consiste en la creencia que es mejor que solucione el conflicto un Juez puesto que el representa al Estado y solo el tiene la autoridad y poder para hacernos respetar, los conciliadores no tienen ninguna autoridad, por ese motivo no asisten a las sesiones de conciliación, menos cumplen los acuerdos, en una palabra, quieren un papá que solucione sus conflictos, por que se sienten incapaces de poder construir una solución, sin embargo cuando llegan a juicio muchas veces se tocan con una cruda realidad, pues el que supuestamente resolvería de la mejor manera su conflicto, no tiene ningún intereses en solucionar su conflicto y hace todo lo contrario, pues muchas veces soluciona el conflicto de la peor manera posible, que genera aún mas conflicto entre las partes y sobre todo, una sensación perdida mutua. Frente a esta situación surge la conciliación extrajudicial, escenario donde las partes tienen el control total sobre el resultado y el proceso, pues nadie más que las propias partes que conocen sus verdaderas necesidades y posibilidades para construir la mejor solución a su conflicto, generando una percepción real de ganancia mutua y sobre todo se restablece la paz social con el consiguiente beneficio del desarrollo.
Este 13 de noviembre de 2007 la conciliación extrajudicial cumple 10 años en el Perú, su primer decenio. Aquel jueves 13 de noviembre de 1997 nació oficialmente la conciliación en el Perú a través de la ley 26872, norma que revolucionaria la solución de conflictos en nuestro país, así se entregaba a los particulares la posibilidad de solucionar sus conflictos por si solos, ya no era necesario recurrir solo al Juez para que imponga una solución al conflicto, sino ahora eran los propios particulares quienes podían autosentenciarse, poner fin a sus conflictos y decidir libremente su destino. Así nacería en el Perú una de las más poderosas herramientas de paz creadas por el hombre, que marcaría el cambio total en la manera de solucionar los conflictos.
Durante este primer decenio de vida de la conciliación extrajudicial ha corrido mucha agua por el rió, así encontramos a los aventureros que fungieron de Conciliadores, Capacitadores, Centros de Formación de Conciliadores, Centros de Concilación, que huyeron mucho más rápido del tiempo en que demoraron en entrar, cuando vieron que no era rentable; a los que miran con indiferencia a la conciliación extrajudicial desde predios vecinos eminentemente litigiosos; a los dinosaurios juridicos que consideran una herejía que los particulares se autosentencien vía conciliación extrajudicial y ven al conciliador al anticristo, por lo que atentan contra su vida pretendiendo aniquilarla a toda costa presentando una avalancha de preproyectos, proyectos de ley para matarla; a los operadores ( conciliadores Kamikases que se autodestruyen y con ellos tambien a la conciliación extrajudicial) y usuarios que usan la conciliación extrajudicial para fines opuestos para el cual esta predestinado como el caso de venta de actas de conciliación al mejor postor, tramite de materias no conciliables, uso de la conciliación extrajudicial como llave para ingresar al proceso judicial; y los pocos, los que utilizan la conciliación extrajudicial para solucionar sus conflictos. A pesar de todo esto la conciliación sigue avanzando. Noble Institución que ha sido objeto de múltiples ataques de afuera y de adentro y a pesar de ello no podrán matarla.
Creemos que ya es hora que se sienten a la mesa todas las entidades involucradas con la justicia (el Ministerio de justicia, el Poder Judicial, El Ministerio Publico, entidades administrativas, la sociedad civil y representantes de los operadores de la Conciliación Extrajudicial) y pacten una autentica transformación del sistema de solución de conflictos en aras de desarrollo sostenible del Perú. En este sentido LIMAMARC propone lo siguiente:
- Construir un nuevo mapa para solucionar conflictos, constituido por dos vías diferenciadas y con filosofías opuestas para alcanzar la solución de los conflictos humanos, por un lado la justicia conciliadora encargada de la función conciliadora de forma exclusiva y excluyente en todos los ámbitos de la vida humana, donde las mismas partes decidan de forma definitiva el conflicto. La justicia conciliadora seria así, una vía independiente, un medio de solución de conflictos, equiparable al proceso Judicial (en cuanto a sus efectos), no alternativa, no un requisito de admisibilidad, no un anexo como esta actualmente regulada en la mayoría de los países (conciliación prejudicial). Por el otro lado los medios heterocompositivos que tienen al proceso judicial y al arbitral a sus dignos representantes encargada únicamente de decidir el conflicto a través de una sentencia o un lado arbitral.
- Nuestra propuesta se centra en la creación de dos vías de solución de conflictos humanos independientes: la justicia conciliadora y la justicia Heterocompositiva (compuesta por el proceso Judicicial y el arbitraje), cada vía, con una lógica muy diferenciada de la otra, reguladas a nivel constitucional y a la vez cada una con su propio cuerpo legislativo.
- Que la Justicia conciliadora sea capaz de solucionar toda clase de conflictos humanos, desde los que dividen a colegiales, adolescentes, universitarios, vecinos, familias, a conflictos civiles, empresariales, penales, de consumo, turísticos, comunales, administrativos, interculturales, sanitarios, de crédito, laborales, sociales, litigantes, etc.
- Establecimiento de un procedimiento conciliatorio único con ciertos variantes de acuerdo al tipo de conflicto, aplicable a todos los conflictos humanos, caracterizado por su eminente flexibilidad.
- Los denominados Centros de Conciliación Extrajudicial se transformarían en Centros de Conciliación con competencia para conocer todo tipo de conflictos.
- Difundir la misión de cada medio de solución de conflictos y el rol que cumple cada operador, por que solo un conocimiento real y eficaz de las disímiles misiones que tiene cada uno de ellos y las diferenciadas hojas de rutas que usa un Conciliador, Abogado, Juez, y Arbitro va a permitir a la sociedad elegir el medio de solución de conflictos que más se acomode a sus verdaderas necesidades y posibilidades.
LIMAMARC Saluda a los verdaderos hombres de paz de todo el Perú que día a día contribuyen a construir la paz y consecuentemente el desarrollo del perú, hombres dotados de las cualidades necesarias para conciliar y sobre todo con una gran fortaleza, espíritu emprendedor y tranformador, pues tienen que navegar diariamente contra la corriente para sentar las bases de una verdadera justicia conciliadora de la que gozaran nuestros hijos.
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